Los Juicios de Núremberg
La película expone el proceso conocido como el “juicio de los jueces” en el que se acusó a 16 abogados y jueces que establecieron el aparato jurídico nacionalsocialista.
El marco que presenta es el de un proceso casi devaluado, sin importancia de cara a la opinión pública, y presidido por un juez retirado y sin prestigio. El juicio parece tener más un fin político, motivado por el aislamiento de Berlín por parte de los comunistas, que la propia justicia.
En este escenario el juez debe enfrentarse al dilema de condenar o absolver a los magistrados alemanes.
A lo largo de la película se exponen argumentos que defienden ambas posturas. Se basa la defensa en la inocencia de unos jueces que aplicaron las leyes de su país, lo cual se entiende que es su deber. Los jueces no hacen ni dictan leyes, simplemente las aplican. Tiene lógica este razonamiento. Si cada juez aplicara la ley conforme a su moral, o si esta sustituyera a la primera, podrían encontrarse tantas leyes como jueces.
La fiscalía argumenta por contra, que los acusados son dueños de sus propios actos, y no pueden responsabilizar de ellos a las esferas políticas, pues ellos son los últimos responsables de la Ley, y su cometido es abogar por la justicia. ¿Qué es un juez sin justicia? A todos ellos les quedó la opción de la dimisión, o más aun, la de rebelarse como colectivo jurídico ante estas leyes.
El dilema planteado en la cinta sobre si los jueces deben aplicar la ley o deben ser justos es un tema de debate que perdura hasta nuestros días. Ambos conceptos ni están enfrentados ni son incompatibles, es más suelen ir unidos en la mayoría de los casos, pero en casos excepcionales, como el tratado en la película, hay que optar por ley o por justicia, entendiendo justicia como principio moral.
La sentencia final del juez es de culpabilidad, condenando a los acusados, en base a los principios morales o más bien a la falta de estos. Pero ¿hasta que punto es una decisión objetiva? Hay tantas morales como culturas y cada cultura tiene argumentos para defender su moral.
Hay que entender también que en Núremberg se impuso la justicia del vencedor sobre el vencido. Si los alemanes hubieran ganado la guerra, tal vez el acusado de crímenes contra la humanidad hubiera sido Harry S. Truman tras las bombas de Hiroshima y Nagasaki. No hay que olvidar que en una guerra nadie esta exento de culpabilidad, pues la guerra en si, es un crimen contra la humanidad.
Paralelo a este dilema se aborda, aunque solo sea brevemente, otro tema de gran actualidad. La intromisión de poderes ajenos al judicial en los fallos de los Tribunales. La película muestra como se intenta inducir un veredicto de inocencia por parte de las autoridades militares para no enemistarse con el pueblo alemán, al que quieren como aliado contra los soviéticos. En la actualidad, como se ha constatado recientemente, el poder ejecutivo interfiere sobre los cometidos del poder judicial con una impunidad tal que lo hace parecer legal.
El dilema planteado por la película es por tanto motivo de debate aun en la actualidad, pues la línea que separa el deber profesional del deber moral individual no es una línea claramente definida. Hoy en día los farmacéuticos gozamos del derecho a la objeción de conciencia, derecho del que los jueces y médicos de la Alemania nazi seguramente carecieran. También es posterior a los delitos imputados a los jueces La Declaración Universal de Derechos Humanos, ¿pero hasta que punto era necesaria esa Declaración para que los hombres la respetasen?, ¿no debería ser inherente al ser humano el respeto por la vida?, o visto desde la otra perspectiva, ¿Qué ley escrita infringieron los condenados?. Posiblemente ninguna, pero dejaron de lado valores morales que deben ser componentes de todo ser humano.
Se me antoja casi imposible decantarme por una de las alternativas, más aun en mi desconocimiento casi total de las leyes y el sistema jurídico. Los jueces acusados carecieron de principios morales que deberían ser básicos, pero, ¿es eso condenable sin una ley que los regule?
By Tonino

1 Comments:
En fin, tener hermanos para esto...cierto que en un primer momento se cuestionó la legitimidad de los juicios sobretodo por el hecho de que eran los vencedores juez y parte del proceso, pero no menos cierto es que a partir de ese momento se sentó un precedente y se configuró el derecho internacional tal y como lo entendemos ahora, en el que todas las naciones dan por válidos los derechos inherentes a la condición humana, lease respeto a la vida, a la integridad o a la dignidad, pudiendo enjuiciar a todos aquellos que no lo respeten, aunque malgré tout sean siempre intereses políticos los que muevan a los Estados a juzgar unos casos y no otros.
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