domingo, noviembre 19, 2006

¿elitismo?

Como diría Holden, me da cien patadas que cualquier idea considerada poco moderna por los pseudoprogres de hoy en día sea tachada de políticamente incorrecta. Por ejemplo, no está bien visto decir que el Islam lleva un retraso de siglos o asociarlo al terrorismo (cuando precisamente uno de los terrorismos más peligrosos del siglo XXI es el asociado al radicalismo islamista), y sin embargo ser un ultra detractor del aborto desde la posición más católicapostolicayromana es de retrógrado e intolerante. Uff, la tolerancia… ¿Qué es? ¿cuáles son los límites? ¿con que temas debemos serlo y con cuales hay que aplicar la tolerancia 0 ? No, no es de eso de lo que voy a hablar hoy.

Imaginad que digo que, para que un presidente del gobierno pueda alcanzar tal estatus debe tener una vasta cultura general, ser conocedor de la geopolítica mundial, cierta base de la economía nacional y con una manifiesta capacidad de análisis de los problemas sociales existentes en su país. Y ya puestos a pedir se me ocurre que -dado que últimamente escasea-, por favor tenga dominio absoluto de al menos dos idiomas aparte del propio, a poder ser de utilización masiva, que me veo a los nacionalistas exigiendo a ZP que hable catalán.
Bueno, pues ¿sabéis lo que pasaría? Os lo cuento, porque ya he vivido la experiencia. La gente se os echaría al cuello.” ¡¿Pero que barbaridad?! ¡¿Qué elitismo?! Qué forma de restringir el acceso a la política a gente de a pie”. Cómo si hasta ahora todo el mundo tuviese fácil ser candidato. Quizá continuasen las limitaciones materiales, pero al menos cambiaría el mecanismo de selección: en lugar de requerirse grandes aptitudes como trepa y lameculos entre los miembros del partido se pedirían otros requisitos similares tal vez a los exigidos a un diplomático.
Hay quien diría que lo importante es que el presidente tenga carisma y pueda hacerse entender por toda la población, y que sus carencias intelectuales sean cubiertas por un grupo competente de asesores especializados. Estoy de acuerdo pero creo que una cosa no quita la otra, porque para tener a un papanatas que nos represente implantamos la tan deseada tecnocracia de Bacali y lo solucionamos rápido.

Tecnocracia…no se, no lo veo del todo claro, porque aunque de antropología no se más de lo que leí en el “Señor de las moscas” me da la sensación de que la sociedad necesita un líder bien visible con el que poder identificarse. Tal vez lo del ente abstracto especializado no les llegue. Y si no lo creeis consultadlo con Busta.

Todos tenemos derecho al sufragio pasivo como bien reconoce nuestra Constitución en su artículo 23: "Los ciudadanos tiene el derecho a participar en los asuntos públicos, directamente o por medio de representantes, libremente elegidos en elecciones periódicas por sufragio universal", pero ¿puede cualquiera -sin más legitimación que este derecho- ser Presidente de gobierno?
A los que piensen que si, les planteo otra cuestión:
Todos tenemos derecho a la educación, pero ¿permitimos a cualquiera hacer casas, sacar una muela o enjuiciar un delito?
¿No se piden conocimientos previos que garanticen que los que realizan estas actividades lo harán bien? Si incluso exigiendo este mínimo de profesionalidad no todos consiguen ser competentes...imaginad como sería si no existiese ningún tipo de control.
¿Es la demagogia conditio sine qua non de todo político? O en un futuro se podrán pedir también otras cualidades a los hombre públicos?
¿Hay debate? ya que últimamente la comunidad de las tormentas está desarrollando sus capacidades legislativas, ¿creamos una ley sobre la materia? ¿lapidamos a Kermit por decir perogrulladas? ¿a los presis que vistan chaquetas con coderas fabricadas? ¿a Bacali por comunista?

9 Comments:

Anonymous Anónimo said...

La tecnocracia: el sistema de dirección y gestión pública sustentado total o parcialmente sobre supuestos técnicos en el cual los técnicos (valga la rebuznacia) determinan la toma de decisiones tendiendo a sustituir al político en la fijación de las políticas públicas y a los burócratas en la implementación de las mismas. La teoría pura de la tecnocracia es de Veblen y Scott (USA 1921) autores que la concebían cómo aquella sociedad dónde la economía quedaria férreamente planificada por una administración pública cuya dirección correspondería a los técnicos y la clase política tendería a desaparecer.

17:08  
Anonymous Anónimo said...

Entonces ¿hay que tratar igual a los iguales y desigual a los desiguales?

19:52  
Anonymous Anónimo said...

¡Coñe! ¡menuda...!

¿Carencias intelectuales?
¿De quieeeeeeeeennnn? ¡Leches!

¿Onde labeis sacao a esta?

02:04  
Anonymous Anónimo said...

Me parece un excelente primer paso hacia la ansiada tecnocracia. Técnicos en política. Yo casi les obligaría a estudiar ciencias políticas o alguna de estas y enganchando con lo de nelazo durante la carrera sería prescriptivo utilizar bici, compartir piso y vestir en Carrefour para acabar con el pestazo a "los líderes del mañana" de esas carreras y una PSS en el tercer mundo de dos años tipo los mormones. Eso no acabaría, obviamente, con que tuviesen que seguir ejercitándose en el arte del lameculismo y el trepismo pero por lo menos habrían sido útiles a la sociedad durante un tiempo(Cada vez que recuerdo una reunión con Jóvenes Generaciones de un partido me entra un repelús...)
Por cierto Busta tiene el ente abstracto de Cantabria, muy ahí (PUM, PUM) en su corazón.

09:52  
Blogger Peter von Weiss said...

Alguien ha hablado de la república con acierto. La seducción de la idea central de ese libro no ha conseguido superarse en la historia del pensamiento político por ninguna teoría liberal-democrática. Y creo que hay que ser un demócrata recalcitrante -creer que la verdad es el producto de la libertad y no a la inversa- para no admitir que Platón tenía razón al condenar al pueblo como ingorante en asuntos públicos, de no tener suficiente perspectiva. Aunque en realidad creo que Lutero la supera con la demonización sin reservas del mundo. Recomiendo sin reparos Todos los hombres del rey. Ahí se muestra la quintaesencia de la política: el mal es lo que hay, el bien hay que inventarlo. Por cierto, tormentosos, habría que filtrar los comentarios anónimos a través del administrador. Yo ya lo he hecho y mira, no comenta ni buda.

14:12  
Anonymous Anónimo said...

Me gusta ver que no soy el único que piensa en la abolición de la puñetera democracia. Con respecto a los comentarios estoy de acuerdo y voy a empezar por los ofensivos, pero los siguientes serán los absurdos así que temblad y agudizad vuestro ingenio.

11:23  
Anonymous Anónimo said...

me revienta que confundan mis expresiones!

14:21  
Anonymous Anónimo said...

No te quejes tanto!

13:06  
Anonymous Anónimo said...

frenemos la lapidación de Bacali...frenémosla, que se haga poco a poco

20:05  

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