¡Viva Pinchas!
Después de tanta queja, me veo en la obligación de decir que, por mi parte, el gremio de intérpretes musicales ayer salvó las rencillas que me llevaron a criticarles. En un estupendo repertorio para piano y violín/viola, Bach, Mendelsshon, Schumman y Shostakocich prevalecieron sobre sus intérpretes, que nos hicieron llegar su música con una perfecta técnica, pero a diferencia de la semana pasada con mi amigo el pianista de las mil caras, sin más escenografía que la que, en mi opinión, precisa este tipo de acontecimiento. Como digo, desde mi ignorancia me pareció que las piezas se tocaron a la perfección, por unos músicos muy profesionales, y con el gustazo del directo. Y lo más importante, con todo el sentimiento, pero sin grititos, gestos teatrales desproporcionados ni vanagloria de los músicos. Algún ceño fruncido, algún paso marcado con el pié, un leve movimiento de torso... Como diría un valenciano en parís: “el buen músico hace el amor a su instrumento”. Y si bien la semana pasada aquel pianista vicioso parecía tener un burdel para el sólo, ayer disfrutamos de dos grandes profesionales que acariciaron las cuerdas y las teclas haciendo vibrar en ellas todo lo que nos ofrecía esa exquisita música. Por todo ello: ¡Bravo Zukerman, bravo Neikrug! Gracias, habéis limpiado la mala imagen que me quedó de vuestro colectivo.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home